La OMS fue contundente: preparar los hospitales para el calor extremo tiene que ser tan urgente como una vacuna contra un virus nuevo
Mientras el termómetro no para de subir, los sistemas de salud están mostrando las costuras. En el Reino Unido, el servicio de ambulancias colapsó con 8.869 llamadas de emergencia en una sola jornada. Los sistemas de refrigeración de varios hospitales fallaron en pleno pico de temperatura, dejando quirófanos y salas de internación sin climatización justo cuando más se necesitaban.
- Hans Kluge, el director regional de la OMS para Europa, no usó eufemismos. Dijo que “las salas con temperaturas excesivas, el personal sobrecargado y los sistemas de refrigeración e información defectuosos son inaceptables en las condiciones de un verano europeo del siglo XXI”. Y fue más lejos: la preparación hospitalaria frente al calor debe tomarse tan en serio como la preparación ante una pandemia.
¿Por qué esa comparación tan dura? Porque las cifras de muertes ya son pandémicas. Solo en Francia, la ola de calor de junio dejó 5.764 muertes en exceso, superando el total de todo el verano de 2025, que fue de 5.722. Es el registro más letal desde la catastrófica ola de 2003. En España, el sistema MoMo atribuyó 1.028 muertes al calor extremo en el mismo mes, más del doble que en junio del año pasado.
El perfil de las víctimas no es aleatorio: la vejez y la soledad son factores de riesgo mortales.
- Aproximadamente el 60% de los ingresos hospitalarios durante estas jornadas extremas corresponde a personas de 75 años o más. Son los que viven sin aire acondicionado, los que no tienen a quién pedir ayuda cuando el sol aprieta y los que el sistema de salud suele ver llegar demasiado tarde. Kluge lo dejó claro: no es un desastre natural, es una falla política que se repite verano tras verano.
- El problema no es que los gobiernos no tengan el manual. La OMS ya actualizó su guía de Planes de Acción sobre Calor y Salud en junio. Las recetas son conocidas: alertas tempranas que activen medidas automáticas (y no solo recomendaciones tibias), climatización de espacios públicos, ajuste de horarios laborales para quienes trabajan al rayo del sol y chequeos específicos a los vecinos más vulnerables. Ciudades como Barcelona ya habilitaron más de 500 refugios climáticos; París activó registros de protección para mayores; Italia restringió el trabajo al aire libre en las horas pico.
Pero el diagnóstico de la OMS tiene un pero enorme.
La Región Europea de la OMS agrupa a 53 países, desde Portugal hasta Kazajistán. Sin embargo, menos de la mitad cuenta con un plan integral de acción frente al calor. Eso significa que la mayoría de los estados están mirando para otro lado mientras el mercurio marca 43 grados en el sur de España y Portugal, y las próximas olas ya se están formando en el Atlántico.
- Kluge convocó a una reunión de emergencia con 41 países para sacar conclusiones en caliente. El mensaje de fondo es político y económico: invertir en hospitales preparados para el calor no es un gasto, es una cuestión de supervivencia. Sistemas de refrigeración anticuados, personal sanitario quemado por jornadas interminables y falta de información en tiempo real no son fallos menores; son fallos sistémicos que cuestan vidas.
Europa se calienta al doble de velocidad que el resto del planeta. El primer semestre de 2026 fue el más cálido jamás registrado, con una temperatura promedio 1,6 ºC por encima de lo normal. Y el verano, como recordó el director de la OMS, todavía no terminó. Viene más calor, y la pregunta ya no es si los hospitales van a resistir, sino cuántas vidas estamos dispuestos a perder antes de actuar con la seriedad de una pandemia.
Fuente original: ES Head-Post, 23 de julio de 2026
📲 SEGUIME, COMPARTÍ esta información y dejá tu opinión.
#OlasDeCalor #OMS #SaludPública #EmergenciaClimática #CalorExtremo